VITAMINA C

Todos conocemos la importancia de la vitamina C en el normal funcionamiento de nuestro organismo. Para prevenir resfriados, es muy útil consumir cantidades frecuentes de esta vitamina, lo cual mejora nuestro sistema inmunológico. Además, favorece la absorción de hierro en el intestino, es imprescindible en la "fabricación" de otras sustancias necesarias, y su carencia puede generar enfermedades como el escorbuto.

Sin embargo, también la vitamina C tiene una importancia fundamental en el mantenimiento y cuidado de la piel.
Es un factor fundamental para la síntesis de colágeno; es decir, en ausencia de cantidades adecuadas de vitamina C, las heridas no van a cicatrizar ni bien ni rápidamente; se pueden producir hematomas o moretes con mucha facilidad, y la piel se resecará de manera muy notoria
Asimismo, la falta de esa vitamina ocasiona la pérdida de elasticidad y flexibilidad, la debilidad del cabello (que tiende a caerse). En definitiva, los síntomas de envejecimiento, flacidez y arrugas se incrementan a corto tiempo. Por si esto fuera poco, la vitamina C tiene una gran capacidad antioxidante, es decir, es capaz de neutralizar sustancias que pueden dañar la integridad o el funcionamiento celular.Junto con la vitamina A y E, la C es de gran ayuda para la prevención de enfermedades degenerativas, aquellas que son el fruto del funcionamiento defectuoso de células o tejidos. Por ello, debemos tener a esta vitamina siempre cerca, cuando queremos tratar todo tipo de hipercromias (manchas en la piel). La vitamina C regula y mejora el funcionamiento de los melanocitos (productores del pigmento).
Más usos

Como se puede observar, esta maravillosa sustancia tiene una gran variedad de aplicaciones en el campo de la estética: en la piel asfixiada, sin brillo, reseca, manchada, arrugada o con envejecimiento prematuro. Para mí tiene, todavía, otra ventaja añadida, y es que comienza a producir efectos casi inmediatos. Esta es una de las más grandes cualidades: con una sola aplicación, consigo cambios notorios, que con otras sustancias me es más difícil lograr.

MASCARILLA VITAMINA C

En la jarra de la licuadora, mezcle:
• 5 fresas o una rodaja de papaya o una naranja bien pelada.
• 4 cucharadas de miel
• 3 cucharadas de yogur

Licúe bien y aplique inmediatamente sobre toda la cara, protegiendo bien los ojos. Deje reposar por 30 minutos. Retire con agua tibia. Se puede aplicar siempre que quiera, aunque aconsejo no hacerlo más que de día por medio. Hago énfasis en aplicar inmediatamente porque la vitamina C se pierde con facilidad.
Recuerde que una correcta nutrición de la piel comienza en nuestro estómago. Para ello aumente el consumo de frutas frescas: cítricos en primer lugar, pero también papaya, manzana y uvas.

También podemos ayudarnos con el chile dulce (crudo, por supuesto), el tomate y otras hortalizas frescas.